El espacio como maestro.
Nuestra metodología está basada en la evidencia científica y las inteligencias múltiples. Así aprendemos acá.

El espacio como maestro
Los chicos no se quedan en el mismo lugar todo el día. Se mueven. Recorren espacios temáticos, cada uno diseñado para despertar algo distinto. El atelier para crear con las manos. El laboratorio para observar y experimentar. El invernadero para entender cómo crece lo vivo. El templo para hacer silencio y pensar. Todo tiene intención.

Todo conecta
Los proyectos atraviesan toda la institución: en los números, en las letras, en las canciones de la mañana y en el invernadero. Lo que se construye acá es de todos: los espacios, los materiales, las ideas.

Maestros que guían
En cada sala hay dos docentes: uno en español, uno en inglés. No están parados frente a un pizarrón. Están en movimiento junto con los chicos, facilitando, acompañando, observando y descubriendo, haciendo las preguntas que abren en vez de las que cierran. Trabajan en dupla porque el verdadero aprendizaje bilingüe es una experiencia vivida en dos idiomas a la vez.

Las puertas están abiertas
Las familias son parte del aprendizaje de sus hijos. El colegio tiene espíritu de club: un lugar que es de todos los que lo habitan.
Diez espacios, una sola idea: que todo tenga intención.
Cada espacio está diseñado para despertar una inteligencia distinta.